Quién Te Vende en Internet – Los Señores del Tráfico de Datos

Acxiom, Experian y Oracle – La Santísima Trinidad de la Recolección

¿Has oído hablar de Acxiom? ¿No? Perfecto, eso es justo lo que quieren. Acxiom es una de las mayores empresas de data brokerage del planeta. Tiene perfiles detallados de más de 2.500 millones de personas en todo el mundo. Sí, más de la población mundial conectada. ¿Cómo lo hace? Conecta bases de datos de redes sociales, compras, suscripciones y registros públicos. Sabe dónde vives, con quién vives, cuánto ganas, si tienes perro, si votaste en las últimas elecciones o si andas buscando antiinflamatorios para el lumbago.

Luego está Experian, que muchos conocen por el “historial crediticio”. Pero eso es solo la cara bonita. Experian vende datos de consumo segmentados por intereses tan concretos como “personas mayores que viven solas y tienen mascotas” o “padres jóvenes propensos a endeudarse”. Suena a chiste, pero no lo es. Son etiquetas reales. Y lo venden a empresas, partidos políticos, aseguradoras y a cualquiera con pasta y una API.

Y no podía faltar Oracle. Sí, esa Oracle. Tiene una división llamada Oracle Data Cloud, que recolecta información de más de 5.000 millones de dispositivos móviles. ¿Te creías anónimo porque borraste cookies? Qué mono. Ellos usan huellas digitales del navegador, IDs de apps y geolocalización para seguirte hasta el baño si hace falta.

El caso real que te deja el culo torcido

En 2023, una investigación de The Markup reveló que una empresa llamada SafeGraph vendía datos de localización de personas que habían visitado clínicas de salud reproductiva en EE.UU. después del fallo del Tribunal Supremo que anuló Roe v. Wade. Por 160 pavos te daban información detallada sobre movimientos de mujeres dentro de clínicas abortistas.
Eso es literalmente espionaje sanitario privatizado. Y era legal.

Tras el escándalo, Google prohibió a SafeGraph usar su tienda de apps. ¿Y qué hizo la empresa? Cambió de nombre y siguió vendiendo datos desde otro chiringuito. Porque esto no va de justicia. Va de quién tiene acceso a los datos y quién puede pagarlos.

Otro ejemplo que no sale en Netflix: X-Mode

X-Mode Social vendía datos de localización recogidos desde aplicaciones como linternas, apps de oración o reproductores de música. En 2021, un reportaje del Wall Street Journal reveló que esos datos acababan en manos del Departamento de Defensa de EE.UU. ¿Para qué? Para hacer seguimiento de personas en zonas sensibles. No sabemos si eran ciudadanos normales o sospechosos de algo. Tampoco importa. El punto es: tú das acceso a la ubicación para usar una app de linterna… y acabas fichado por el Pentágono.

Y en España, ¿qué?

No nos salvamos. Aunque el GDPR es más restrictivo, aquí también cuecen habas. Empresas como Equifax Iberia o Cofidis manejan y compran perfiles para evaluar riesgos, segmentar campañas y tomar decisiones automatizadas. ¿Has pedido un préstamo y te lo han denegado sin razón? Tal vez tu «score emocional» no les gustó. Sí, eso existe. Se llama evaluación psicométrica basada en tu comportamiento digital.

¿Y las webs de citas? ¿Las apps de bancos? ¿Los rastreadores en los periódicos digitales? Todos pican del mismo pastel.

Tu Vida en Venta

Mira, lo importante aquí no es que sepan tu nombre o tu número de zapato. El problema gordo es que están vendiendo una versión de ti que ni tú conoces. Una identidad digital basada en conjeturas, algoritmos y etiquetas con las que otros van a decidir tu futuro.

Los data brokers son como carteristas de guante blanco. No te atacan, no te espían con cámaras, no te hackean. Simplemente compran lo que ya regalaste sin saberlo, lo empaquetan, lo cruzan con otras bases de datos… y zas: lo venden a quien quiera influirte, discriminarte o controlarte.

¿La solución? No es solo tecnológica. Es política, legal y cultural. Pero por lo pronto, si una app te pide tu correo solo para ver la previsión del tiempo, igual es mejor mirar por la ventana.

Scroll al inicio