Radioafición Preparacionismo Tocino y Velocidad

El pasado 28 de abril de 2025, España entera se quedó a oscuras. Dependiendo del país desde el que leas esto, igual ni te sorprende, pero aquí fue una sacudida inesperada. Para la mayoría, algo así no entraba en sus planes. Sin embargo, ya veníamos avisados: las pasadas navidades la red eléctrica también estuvo al borde del colapso, pero pocos quisieron verlo.

En abril, en la Península, el sol ya pega con ganas. La generación renovable iba lanzada como una Derbi Variant cuesta abajo con los frenos mojados: imparable.

Cuando nos desenchufaron

A mí el apagón me pilló delante de la pantalla. Pensé que se habían disparado los automáticos. Me mosqueé, claro, porque no sabía si había guardado lo que estaba haciendo. Fui al cuadro, comprobé que todo estaba bien, salí al rellano: ni rastro de luz. El día era estupendo, desde el balcón todo parecía normal. Vivo en un pueblo pequeño —no me preguntes cuántos habitantes, ni el censo lo sabe con certeza— y aquí hasta el único semáforo que recuerdo fue sustituido hace años por una rotonda. Todo funciona con stops y ceda el paso.

El pitido de una alarma me hizo pensar que no era solo mi casa. Confiado en que serían unos minutos, conecté mi equipo de radio CB a una de las baterías que tengo. Premio: normalmente tengo un ruido base de S7, pero esta vez no había nada. El silencio electromagnético era total, como en la montaña. Ideal para captar señales lejanas.

Empezando a informarse

Pasados 20 minutos, encendí mi Quansheng UV-K5, el popular walkie chino con radio FM. Al instante lo supe: el apagón era a gran escala.

Tras un buen rato a la escucha y saltando entre cadenas del dial no sacaba nada en claro de lo que estaba pasando.

Y aquí es donde empieza el beef.

También se empezó a idolatrar a las emisoras de radio como si fueran el último bastión de la información fiable.

Spoiler: no lo fueron.

El papelón de las emisoras

Dos horas después del apagón, daba igual qué emisora sintonizaras: ninguna tenía ni idea. Ni confirmaban si el apagón era total, parcial, nacional, europeo… nada. A las 4 horas, soltaban datos random, muchos falsos: Que si un ciberataque, que si un incendio en Francia, que si un accidente de helicóptero contra una línea de alta tensión…

Claro, la situación no era la misma en un pueblito como el mío que en Madrid o Barcelona, donde sin semáforos se monta el caos. Aquí se estaba muy tranquilo y tuve cobertura móvil intermitente pero práctiamente durante toda la tarde, suficiente para hablar por WhatsApp o Telegram y enterarme de lo que pasaba en otras zonas.
¿Las cadenas de radio no tenía ninguna servicio de telefonía para llamar a colegas en Francia o Portugal y preguntarles si allí tenían electricidad?

Como entretenimiento, bien. Como fuente de información, lamentables.

El mito del walkie milagroso

Desde ese día, Internet se llenó de expertos express en telecomunicaciones y preparacionismo, animando a comprar walkies chinos y a sacarse la licencia de radioaficionado.

El Quansheng es un transceptor bibanda en V/UHF. ¿Útil? Si tienes suerte con los repetidores. Desde mi valle no llego a ninguno y en mi zona no hay colegas activos, así que mi walkie en ese aspecto, es un pisapapeles.

Algunos gurús dicen que uses un walkie bibanda en PMR. Pongamos que tienes un Baofeng, 5 W, antena de moda, todo a tope y te asomas a la ventana de tu piso en un primero. Pues siento decirte que no harás mucho más que alguien con un PMR homologado en la terraza del sexto piso de tu edificio.

El hype de LoRa y Meshtastic

El contenido sobre Meshtastic y LoRa también está en auge. Hasta hay un proyecto comunitario de red mesh que ha crecido de forma brutal últimamente.

¿Mi opinión? Que para hablar con 3 o 4 colegas cercanos está muy bien, pero poco más. Y lo que realmente me chirría del asunto es que esta red se está construyendo usando dispositivos que operan en 868 MHz.

Posiblemente, las redes más grandes de LoRa actualmente son Helium y APRS. Esta última es una red libre formada principalmente por radioaficionados, y opera en la frecuencia de 433 MHz. Por lo tanto, los dispositivos de una red no son compatibles con los de la otra.

En caso de catástrofe, los radioaficionados podrían convertir sus nodos APRS en nodos Meshtastic, pero al usar distintas frecuencias, esta posibilidad queda descartada.

Yo tengo dos dispositivos con LoRa, y el día del apagón no sirvieron para nada.

¿Y la CB? ¿Salvadora?

Con la CB fue otra historia. Sin interferencias, hacer radio debería ser una delicia. Pero la propagación estaba cerrada. Solo a media tarde hablé con un colega de Canarias: allí tenían luz, pero no Internet.

Y ya. Nada más. Quizá en frecuencias más bajas hubiera tenido más suerte, pero no creo que cambiara mucho.

Recuento de efetividad

MedioResultado
Walkie bibanda0 contactos, desinformación desde cadenas de radio comercial
Meshtastic0 contactos, nada de información
Radio CB1 contacto, información sobre la situación en Canarias
Teléfono móvilMúltiples contactos, info útil y rápida desde toda la península

Mi recomendación a preparacionistas

Si te interesa puramente el preparacionismo, mi recomendación es que compres un par de walkies PMR. No van nada mal para emergencias y cuestan poco.

Pero si realmente quieres estar comunicado, lo que parece estar funcionando mejor últimamente es una conexión Starlink. Quizás te convenga más que un Baofeng.

Y si quieres sacarte una licencia útil para casos extremos… sácate la de armas y compra un arma de fuego.

En lo personal, obtener la licencia de radioaficionado sin más interés que “estar preparado por si acaso” es una pérdida de tiempo y dinero.

¿Radioaficionado o radio aficionado?

El español es un idioma muy rico que la mayoría no aprovechamos. Sin embargo, tiene un término que puede llevar a la confusión llamado “radioaficionado”, que viene de “radio aficionado”, pero significa otra cosa: persona autorizada que emite y recibe mensajes radiados privados, usando bandas de frecuencia administrativamente establecidas.

No debemos confundirlo con una persona aficionada al mundo de la radio.

Para ser radioaficionado debes superar unas pruebas y pagar unas tasas. Para ser “radio aficionado” solo necesitas ganas e ilusión.

¿Por dónde empezar?

Si acabas de interesarte por el mundo de las ondas y tienes 0 conocimientos, mi recomendación es que empieces comprándote un SDR. Un RTL con una antena decente te saldrá por unos 80/90 €, y solo con eso tendrás para descubrir, investigar y entretenerte bastante.

Podrás escuchar prácticamente de todo, familiarizarte con el plan de bandas, los modos de transmisión, tipos de señales y un sinfín de posibilidades.

De ahí, al siguiente nivel

Si con el SDR descubres lo apasionante del mundo de la radio y sientes que quieres más, entonces sí puedes plantearte obtener la licencia de operador.

Aunque mi recomendación —cómo no— es que pongas una CB en tu vida. Con una antena de quita y pon en la ventana o en el coche si hace falta, da igual, pero que tenga bandas laterales (USB/LSB). Ya tendrás tiempo de ir mejorando tu estación, es parte de la curva de aprendizaje.

Entre que investigas sobre instalaciones, antenas, propagación y actividades en frecuencia, habrás pasado una buena temporada disfrutando y aprendiendo.

CB una puerta de entrada

La radio CB es excelente para lo que está pensada actualmente: comunicaciones directas entre estaciones a poca distancia. Si tu instalación es mínimamente aceptable, el alcance será superior posiblemente a cualquier walkie talkie de 5 W.

Y la CB es la gran puerta real a la radioafición. Llena una sala de radioaficionados y pideles que levanten la mano los que empezaron en la CB. Parecerá un concierto de Bon Jovi.

A mí lo que más me flipa de la CB es la comunicación por rebote ionosférico. Poder hablar con gente que vive a 14.000 km sin más infraestructura que tu emisora y tu antena es la crem de la crem.

Modos digitales

En la Banda Ciudadana también puedes experimentar con algo muy importante en la radioafición moderna: los modos digitales. Han venido para quedarse.

A medida que se va produciendo un relevo generacional en la radioafición, los modos digitales ganan protagonismo.
Por ejemplo, JS8Call permite enviar mensajes a través de una red en malla a casi cualquier rincón del mundo. No tiene el hype de Meshtastic, pero tiene muchísimo potencial.

Paso a paso y disfrutando

Una vez que hayas experimentado con la CB, si sientes que esto es lo tuyo, entonces sí: obtén tu licencia de radioaficionado y amplía tus horizontes técnicos. Será como comprar los DLCs de un videojuego.

Con esto evitarás llevarte una mala idea de la radioafición ni te verás con una licencia abrumado sin saber por dónde empezar.



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