La UE exige explicaciones a Apple, Google y Microsoft por estafas digitales: ¿Y nosotros qué?

Hoy puedes ver una app de tu banco en la tienda de Google o Apple, instalarla con toda la confianza del mundo… y perder todos tus ahorros en segundos.

No es teoría conspiranoica. Es una realidad tan cotidiana como peligrosa: las apps falsas, los anuncios de inversiones milagrosas y hasta los deepfakes de «asesores financieros» se han colado en las plataformas digitales más usadas del planeta. Y Europa ha dicho basta.

Recientemente, la Comisión Europea ha exigido explicaciones a Apple, Google, Microsoft y Booking.com sobre qué están haciendo para evitar que los estafadores campen a sus anchas en sus plataformas.

La solicitud se apoya en la Ley de Servicios Digitales (DSA), una normativa con dientes que obliga a los gigantes tecnológicos a dejar de mirar para otro lado. O al menos a disimular mejor.


¿Qué está pasando?

La Comisión ha pedido informes detallados sobre las medidas que estas empresas están tomando para prevenir fraudes financieros dentro de sus plataformas. Hablamos de apps que suplantan bancos, anuncios de criptomonedas fantasmas y estafas piramidales con envoltorio premium.

Si la respuesta no convence, podría abrirse una investigación formal bajo el paraguas del DSA, con posibles sanciones millonarias. Lo están avisando con voz seria, y esta vez no parece que sea postureo. Aunque con Bruselas nunca se sabe: a veces parece que actúa más despacio que una impresora de tickets en Correos.


Y tú, ¿qué pintas en todo esto?

Todo. Porque aunque suene lejano y legalista, este tipo de movimientos te afectan directamente. Si tienes un smartphone (spoiler: lo tienes), estás expuesto a que te cuelen una app falsa, un anuncio que te vacíe la cuenta o una voz clonada que te convenza de hacer una transferencia urgente.

Estas estafas ya no están en los rincones oscuros de internet. Están en la portada. Son como los anuncios de horóscopos de los 2000, pero con inteligencia artificial y peor karma.


El DSA: menos charla, más acción

La Ley de Servicios Digitales, en vigor para las grandes plataformas desde 2024, obliga a:

  • Evaluar riesgos graves como los fraudes.
  • Poner medidas concretas para frenarlos.
  • Explicar qué hacen y por qué.

Ya no vale decir «es que hay demasiados usuarios» o «no nos dio tiempo». Ahora la excusa cuesta caro. Y a ver quién es el valiente que le dice a la UE «lo siento, mi perro se comió el algoritmo».


No te fíes: protege tu bolsillo

Mientras los peces gordos responden (o no), hay cosas que puedes hacer ya:

  • Revisa el desarrollador de cada app antes de instalar.
  • Desconfía de lo que parece demasiado bueno. Si una app promete dinero rápido, es muy probable que el que gane sea otro.
  • Activa la doble verificación en apps sensibles.
  • Denuncia contenido sospechoso, aunque creas que es obvio. No lo es para todo el mundo.

Y lo más importante: no confundas popularidad con seguridad. Si está arriba en el buscador o en portada de la App Store, puede ser justo lo que quieren que veas. Como los chicles en la caja del supermercado: están ahí por algo.


Lo que viene

Las empresas están bajo la lupa. Si no cumplen, podrían enfrentarse a sanciones serias. Pero la pregunta de fondo sigue siendo: ¿qué nivel de responsabilidad real deberían tener por lo que pasa en sus plataformas?

Desde aquí seguiremos el tema de cerca. No por morbo, sino porque este tipo de decisiones marcarán si el internet que viene se parece más a una ciudad segura… o a una jungla con publicidad bonita.

¿Has detectado alguna app o anuncio sospechoso?

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