Cómo los gurús de internet te cuelan un curso prometiéndote dominar la IA… con puro humo

He sentido la necesidad de escribir sobre un fenómeno que se ha vuelto casi omnipresente: la epidemia de gurús tecnológicos.
Esta vez hablo desde la inteligencia artificial, porque es el nicho donde más exagerado veo el fenómeno, pero podría aplicarse igual a la programación, a como vivir saludable o cualquier otra disciplina donde un supuesto conocimiento técnico se haya convertido en un producto de marketing.

No importa el nicho: salud, productividad o IA.
Siempre hay alguien dispuesto a venderte el curso definitivo, el método que “te cambiará la vida” o el modelo que “te hará triunfar”.
Y lo preocupante no es que existan estos personajes, sino que muchos de ellos no entienden realmente lo que enseñan.

IA: el caldo perfecto para los nuevos gurús

Llevo 3 años metido en el mundo de la inteligencia artificial.
La uso, la pruebo, la estudio y, sobre todo, intento entenderla.
Pero últimamente veo cómo el discurso técnico se ha diluido entre vídeos con títulos tipo “La herramienta secreta con IA que trabajará por ti”.

Intento que los artículos que publico sean lo más evergreen posible, pero al hablar sobre IA eso es casi imposible.
Un ejemplo claro es esta guía para instalar LM Studio: sigue siendo válida, pero la interfaz del programa que muestro ya cambió.
En IA, lo que hoy es “lo novedoso”, mañana es arqueología digital.

Y en ese entorno tan cambiante, donde cuesta separar la información útil del ruido, florece un nuevo tipo de personaje: el vendedor de hype.
El que habla más rápido de lo que aprende.

El método del gurú moderno

Da igual si hablan de IA, de desarrollo web o de nutrición.
El guion es el mismo:

  1. Contenido gratuito de gancho. Un vídeo o post con frases tipo “esto no te lo cuenta nadie”.
  2. Construcción de autoridad. Lenguaje técnico mezclado con storytelling personal.
  3. Promesa emocional. “Dominarás la IA en 7 días”, “Prepárate para el futuro”, “Crea y vende tu software sin saber programar”.
  4. Oferta de pago. Curso, mentoría o comunidad privada.
  5. Automatización. Todo empaquetado, monetizado y reproducido en bucle.

El negocio es redondo: bajo riesgo, alto margen y toneladas de visibilidad.
Según Emprendedores.es, la formación digital crece a doble dígito en España, y plataformas como Systeme.io confirman que los cursos online son una mina si sabes posicionarte.

Tal vez por eso algún conocido gurú del SEO se haya pasado ahora a vender cursos de IA: mismo público, mismo discurso, nuevo envoltorio futurista.

Nada que objetar a quien enseña con rigor.
El problema aparece cuando la autoridad se basa en marketing y no en conocimiento.

El espejismo de los “expertos” en IA

Hace poco estuve haciendo pruebas con gpt-oss-20b, un modelo open source de OpenAI.
Busqué documentación, experimenté y saqué mis propias conclusiones.
Mientras tanto, un conocido divulgador español —uno de los más respetados— publicaba un vídeo afirmando que gpt-oss-20b era “la revolución definitiva”.

Su entusiasmo se apoyaba en cuatro líneas de marketing de OpenAI.
Nada de paper, nada de pruebas, nada de datasets abiertos. Solo repetía titulares sensacionalistas que trasmitían la solución a las guerras y el hambre del mundo.
¿Open source? Técnicamente sí, pero el entrenamiento y los datos reales siguen siendo opacos.
Curioso concepto de “abierto”, ¿verdad? pero esto ni mencionarlo.

Quitando su rapidez (tokens por segundo) y su forma amigable de conversar, son sus únicos puntos positivos.
En lo demás, hay muchos modelos superiores: mejores en razonamiento, coherencia y comprensión.
Por eso me decepciona ver a quien es uno de los divulgadores más respetados de nuestro país subir un vídeo hablando de este modelo con puro sensacionalismo, solo para sacar contenido mainstream y mantenerse en la cresta de la ola.

El humo no está en la IA, está en el discurso

El problema no es enseñar ni vender cursos.
El problema es hacerlo desde el humo, desde el hype, desde la ignorancia maquillada de seguridad.
Y lo más irónico: este patrón no es exclusivo de la IA.
Lo mismo ocurre en cualquier otro ámbito.

No todos los divulgadores son vendehumos, claro.
Hay profesionales serios que investigan, prueban y actualizan su contenido constantemente.
Pero los que se limitan a repetir lo que otros dicen, sin contrastar ni experimentar, son los que contaminan la conversación pública.

Cómo no caer en la trampa

  • Desconfía del tono mesiánico. Nadie “domina la IA” en 7 días ni “consigue el éxito” sin esfuerzo.
  • Pide pruebas, no promesas. El que sabe, demuestra; el que vende humo, decora.
  • Verifica la actualización. En tecnología, tres meses equivalen a una era geológica.
  • Compara fuentes. Si todos repiten el mismo argumento, probablemente viene del mismo press release.
  • Desarrolla pensamiento crítico. No hay IA que sustituya eso.

Conclusión: el conocimiento no se improvisa

La autoridad técnica no se construye con titulares, sino con experiencia.
Y eso vale tanto para la IA como para cualquier otro campo.

Vivimos en un momento en el que la tecnología se mueve más rápido que el criterio humano, y eso genera un vacío que los vendehumos saben explotar muy bien.
Pero el aprendizaje real —el que transforma y perdura— sigue requiriendo algo que no se puede automatizar: curiosidad, honestidad y trabajo.


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