La Guardia Civil ha detenido a uno de los principales responsables de la infraestructura de Lockbit, una red de ransomware que ha sembrado el caos en más de 120 países. Este arresto marca un duro golpe contra uno de los grupos de cibercriminales más peligrosos de los últimos años.

En un operativo coordinado por Europol, la Guardia Civil ha capturado en el aeropuerto de Madrid a un ciudadano bielorruso clave para el funcionamiento de Lockbit, una red de ransomware que ha perpetrado más de 2.500 ciberataques contra empresas, personas e instituciones a nivel mundial. Según fuentes cercanas a la investigación, el detenido no es un actor menor: se encargaba de operar el proveedor de servicios de internet que ofrecía anonimato a los miembros de Lockbit, conocido como «Bullet Proof Hosting».
La captura del ciudadano bielorruso es solo la punta del iceberg. Este arresto forma parte de una ofensiva internacional contra el grupo, con detenciones también en Francia y el Reino Unido, sumando cuatro arrestos en total. En el marco de esta operación, que abarca 12 países, las autoridades han incautado nueve servidores esenciales para las operaciones del grupo, lo que ha permitido obtener valiosa información para desmantelar más células y afiliados.
Lockbit, que ha estado operando desde 2019, se ha convertido en un pionero en el mundo del ransomware al ofrecer una infraestructura que democratiza el cibercrimen. Gracias a su modelo de «ransomware como servicio», hasta individuos sin conocimientos técnicos avanzados han podido ejecutar ciberataques devastadores. El Departamento de Justicia de los Estados Unidos ya ha acusado a Dimitry Yuryevich Khoroshev, supuesto cerebro detrás de Lockbit, y ofrece una recompensa de 10 millones de dólares por su captura.
Este arresto marca un hito en la lucha contra el cibercrimen, pero deja en claro que la sofisticación de redes como Lockbit está haciendo que sea cada vez más difícil contener el crecimiento exponencial del ransomware. ¿Estamos realmente ganando la guerra contra el cibercrimen, o es solo una victoria temporal en un conflicto cada vez más complicado?
