Documentos filtrados exponen el oscuro entramado detrás de TikTok, desde la manipulación de su algoritmo para enganchar a los menores hasta el incentivo encubierto a abusadores para enviar monedas virtuales a niñas a cambio de contenido inapropiado. El escándalo también saca a la luz cómo la plataforma reduce deliberadamente la visibilidad de personas que no cumplen con ciertos estándares estéticos.

TikTok vuelve a estar en el ojo del huracán tras la filtración de documentos internos, obtenidos por la NPR, que muestran cómo la red social, lejos de proteger a los menores, permite que adultos se comuniquen con niñas para enviarles regalos virtuales con intenciones deplorables. El informe revela que, en un solo mes, la plataforma facilitó la entrega de un millón de regalos a menores por parte de usuarios adultos que buscaban contenido explícito. Lo alarmante es que los altos ejecutivos de TikTok eran conscientes de estos peligros, pero no tomaron medidas inmediatas para frenar estos comportamientos.
La plataforma, que ha sido criticada por su manejo laxo de la seguridad de los menores, sabía que su algoritmo, diseñado para maximizar la interacción, también estaba siendo utilizado por abusadores para contactar con niñas menores de edad. Forbes ya había advertido de esta situación, calificando la red social como un “club de striptease virtual” para menores, lo que encendió las alarmas entre los fiscales generales de varios estados de EE. UU.
Otro punto preocupante que revelan los documentos es la eficacia adictiva del algoritmo de TikTok: basta con 35 minutos, o el consumo de 260 videos cortos, para enganchar a los usuarios, especialmente a los más jóvenes. La empresa es plenamente consciente de los efectos nocivos de esta adicción, pero sus intentos de limitar el tiempo de uso han sido inútiles, con una reducción de apenas 1,5 minutos diarios. En lugar de priorizar el bienestar de los usuarios, los ejecutivos reconocen que las herramientas de gestión del tiempo no buscan reducir el tiempo en la aplicación, sino mejorar la percepción pública de la plataforma.
Además, el escándalo se amplía con la revelación de cómo TikTok ha ajustado su algoritmo para reducir la visibilidad de los «sujetos no atractivos». Los documentos filtrados detallan cómo la red social penaliza deliberadamente a aquellos que no cumplen con ciertos cánones estéticos, reforzando la idea de belleza superficial. Esta manipulación ha generado un impacto directo en la autoestima de los jóvenes, quienes recurren cada vez más a filtros de belleza que modifican sus rasgos faciales.
Por si fuera poco, TikTok también enfrenta críticas por crear «burbujas negativas» que, en solo 20 minutos, sumergen a los usuarios en un flujo interminable de contenido dañino relacionado con la depresión, el suicidio y el dolor. Los experimentos internos de la plataforma revelan que su algoritmo promueve activamente este tipo de videos, lo que ha contribuido al deterioro emocional de miles de usuarios.
Este nuevo escándalo refuerza las preocupaciones sobre la falta de control en las redes sociales y el papel pasivo de las plataformas como TikTok en la protección de los menores. La obsesión por maximizar el tiempo de pantalla y fomentar una estética superficial ha llevado a consecuencias devastadoras para la salud mental y la seguridad de los jóvenes. Con cada nueva filtración, queda claro que los tiempos en los que las redes sociales eran simplemente herramientas de comunicación han quedado atrás; ahora, son armas que juegan con la vulnerabilidad de las personas, especialmente los más jóvenes.
