San Valentín, Amor en el Aire e Ingeniería Social
San Valentín, el día en que el amor flota en el aire, las flores vuelan de los estantes y las tarjetas cursis inundan las redes sociales. Pero, ojo, que también es el momento en que los ciberdelincuentes se ponen románticos… con tu dinero y tus datos personales. Porque nada dice «te quiero» como un buen ataque de phishing o una estafa de citas en línea.

El Gusano «ILOVEYOU» – Cuando el Amor Digital Sale Caro
El 4 de mayo de 2000, el mundo digital fue sacudido por un gusano informático que se propagó a una velocidad sin precedentes. Conocido como «ILOVEYOU», este malware se difundió a través de correos electrónicos con el asunto «ILOVEYOU» y un archivo adjunto denominado «LOVE-LETTER-FOR-YOU.TXT.vbs». Al abrir el archivo, el gusano se activaba, sobrescribiendo archivos esenciales del sistema, robando credenciales y enviándose automáticamente a todos los contactos del usuario en Microsoft Outlook. Se estima que infectó a aproximadamente 50 millones de computadoras en todo el mundo, causando pérdidas superiores a los 10,000 millones de dólares.
¿Quién estaba detrás de este caos? Nada menos que Onel de Guzmán, un estudiante filipino de informática que, ironías de la vida, solo quería acceso gratuito a Internet. Su tesis universitaria ya incluía el concepto del gusano, pero fue rechazada por ser «potencialmente ilegal». Así que, en lugar de archivarla, decidió hacer un experimento a nivel global. El resultado fue una catástrofe informática de proporciones épicas.
De Guzmán, tras el escándalo, desapareció durante años hasta que en 2020 fue localizado en Manila. Admitió haber creado «ILOVEYOU» pero aseguró que jamás pensó que se propagaría a esa escala. ¿Y qué le pasó legalmente? Absolutamente nada. En aquel momento, Filipinas no tenía leyes contra el ciberdelito, así que el hombre que causó pérdidas millonarias nunca enfrentó cargos. Moraleja: si vas a hackear el mundo, mejor hazlo en un país sin legislación adecuada.
San Valentín y las Estafas Románticas – Amor a Primera Estafa
Las apps de citas son el cupido moderno, pero también el paraíso de los estafadores. Hay perfiles que parecen sacados de una telenovela: guapos, atentos, con trabajos misteriosamente perfectos y… problemas financieros repentinos. «Mi amor, mi cuenta bancaria está congelada en Nigeria», «Necesito dinero para el billete de avión para verte», «Mi perro se comió mi tarjeta de crédito, ¿puedes ayudarme?». Y así, con historias dignas de un guion de Netflix, han conseguido robar más de 547 millones de dólares solo en 2021. Un verdadero flechazo… para los estafadores.

Phishing con Corazoncitos – El Amor como Carnada
Febrero es el mes en que tu bandeja de entrada se llena de «ofertas exclusivas», «cartas de admirador secreto» y «promociones especiales de San Valentín». Y aunque suene tentador, lo más probable es que termines con un virus en el ordenador en lugar de una cena romántica. Los correos falsos de supuestas floristerías, joyerías y tiendas de regalos buscan una sola cosa, tus datos bancarios. Porque, claro, el amor es gratis, pero tu tarjeta de crédito no.
Cómo No Romperte el Corazón (Ni la Cuenta Bancaria)
Si este San Valentín quieres romance sin virus informáticos, sigue estos consejos:
No te fíes del amor express: Si alguien te dice «eres el amor de mi vida» antes de que termines de escribir «hola», sospecha.
No abras correos con adjuntos sospechosos: Tu «admirador secreto» probablemente sea un hacker en un sótano.
Verifica las ofertas y los enlaces: Si algo parece demasiado bueno para ser verdad, es porque no lo es.
No envíes dinero a nadie que no hayas visto en persona: Y si ya lo hiciste, ve despidiéndote de tu dignidad y de tus ahorros.
El Amor Está en el Aire… y los Ciberdelincuentes También
San Valentín es un día para compartir cariño, pero también para recordar que el romance digital tiene sus trampas. Si quieres amor verdadero, apaga el ordenador y ve a conocer gente en el mundo real. Y si no, al menos instala un buen antivirus. Nunca se sabe cuándo tu «cita perfecta» resultará ser el próximo gran cibercriminal.
Feliz San Valentín, y que Cupido no venga con ransomware.
