Filtración en la Lista Robinson – Tus datos personales al mejor postor

Lo que se supone que te protege del spam… acaba filtrando tu DNI, dirección y hasta el teléfono
Sí, lo has leído bien. La famosa Lista Robinson, ese sistema que muchos usamos para librarnos del bombardeo constante de llamadas comerciales, acaba de protagonizar una filtración de datos que pone los pelos como escarpias. Lo que debía ser tu escudo contra la publicidad invasiva ha terminado siendo un coladero de información personal. Maravilloso, ¿verdad?
¿Qué ha pasado exactamente?
Según ha destapado FACUA-Consumidores en Acción, la Asociación Española de Economía Digital (Adigital) —los encargados de gestionar la Lista Robinson— ha sufrido una brecha de seguridad que ha dejado al descubierto datos personales de miles de usuarios. Y no hablamos solo de un par de nombres y correos, no. Aquí hay filtración de la buena: nombre completo, DNI o NIF, dirección postal, teléfono y correo electrónico.
Es decir, lo suficiente para que te suplantaran la identidad, te abrieran una línea telefónica a tu nombre, o directamente te volvieran loco con spam nivel diablo.
¿Y ahora qué?
FACUA ya ha exigido explicaciones inmediatas a Adigital. La asociación dice estar investigando el alcance de la filtración y exige que se informe con claridad y transparencia, algo que por ahora brilla por su ausencia. No se sabe ni cuántos usuarios están afectados ni cómo ocurrió exactamente el desaguisado. Eso sí, el daño ya está hecho.
Y ojo, porque estamos hablando de una plataforma que supuestamente protege tu derecho a la privacidad, reconocida incluso por la Agencia Española de Protección de Datos. Lo que ha pasado aquí no es un fallo técnico sin más. Es una traición de confianza.
¿Por qué debería preocuparte?
Porque si estás en esa lista —y mucha gente lo está— podrías tener tu información personal circulando por ahí como si fuera un folleto del supermercado. Y si además eres de los que se toma la molestia de intentar limitar la intromisión comercial, significa que valoras tu privacidad. Justo por eso, este tipo de filtraciones son especialmente graves: afectan a los usuarios más conscientes, los que intentan protegerse. Y al final, acaban más expuestos que nadie.
Este caso también plantea una pregunta incómoda: ¿cuántas otras plataformas “de confianza” están gestionando tus datos igual de mal?
Conclusión incómoda – ¿Protegerse de la publicidad o exponerse más?
Lo de la Lista Robinson no es solo una filtración más. Es el ejemplo perfecto de cómo el sistema que debería cuidar tu privacidad puede convertirse en tu peor enemigo. Y aunque esto se resuelva (si se resuelve), la desconfianza ya está sembrada.
Así que ya sabes, desactiva lo que puedas, revisa tus cuentas, y empieza a desconfiar —con cariño— de quien te promete protegerte a cambio de tus datos. Porque si algo nos recuerda este escándalo es que en la era digital, la privacidad no se regala: se defiende a codazo limpio.
