Adiós al “te lo cobro y si cuela, cuela” – España quiere vetar las renovaciones automáticas

El Ministerio de Consumo va a por las plataformas digitales como quien pasa la escoba un domingo por la mañana: sin preguntar y con ganas de limpiar. Pero ojo, porque lo que para algunos es una solución, para otros es una patada en el engranaje.

El plan: avisos, confirmaciones y menos sustos en la cuenta

El 6 de mayo, el Ministerio de Derechos Sociales y Consumo lanzó una propuesta que, de salir adelante, obligará a cualquier plataforma digital —sí, también esas apps que usas una vez al año— a pedirte permiso antes de renovarte la suscripción. Te tienen que avisar con al menos 15 días de antelación. Si no dices nada, no te renuevan. Punto.

¿La idea? Evitar lo que ellos llaman “renovaciones por inercia” y lo que tú conoces como «mierda, me han vuelto a cobrar HBO y ni me acordaba que lo tenía.»
Aquí el enlace oficial del aviso ministerial, que no es el BOE pero al menos no es un meme de WhatsApp:
🔗 Nota oficial del Ministerio – 6 de mayo de 2025

No todo el mundo aplaude con las orejas

Para algunos, esto es gloria bendita. Por fin dejarás de pagar por suscripciones zombis que contrataste borracho de ofertas o durante un free trial que olvidaste cancelar. Fin al negocio de los “clientes por olvido”.

Pero claro, no todo es color de rosa.
Imagina que juegas al World of Warcraft cada mes desde 2011, religiosamente. Ahora, con esta reforma, si se aprueba tal cual, vas a tener que andar confirmando que quieres seguir jugando. Cada mes. Como si Blizzard no supiera ya que te tienen atrapado.
¿Molesto? Bastante.
¿Solución? Habría que ver si ponen un botón de «renovación consciente y permanente», porque si no, va a ser un festival de bloqueos tontos.

¿Y las plataformas pequeñas? Que se busquen la vida

Este cambio también le va a dar fuerte a los proyectos pequeños que viven de suscripciones, como newsletters independientes, apps educativas o medios minoritarios que no tienen el músculo de Netflix pero sí una base fiel de usuarios.

Sin renovación automática, cada lector o suscriptor tendrá que renovar manualmente su apoyo. Y todos sabemos lo que pasa cuando se le deja al usuario la responsabilidad: se olvida. No porque no quiera, sino porque tiene mil movidas más en la cabeza. Así que muchas de estas plataformas podrían ver cómo su flujo de ingresos se convierte en un tiovivo.

Mucho por afinar (y sin BOE a la vista)

La propuesta todavía está en trámite parlamentario. No hay texto en el BOE, solo un comunicado oficial y una promesa de que se meterá como enmienda en la futura Ley de Servicios de Atención al Cliente. Nada cerrado, pero lo suficientemente avanzado como para que algunas empresas estén ya mirando a su departamento legal con cara de “nos van a joder vivos”.

¿Aplicará también a plataformas extranjeras? ¿Y a servicios anuales? ¿Habrá opción de renovar con un clic cada seis meses? Ni idea. Nadie lo ha dicho. Y eso, en un país que legisla la tecnología con el ritmo de un fax húmedo, da un poco de miedo.

Lo que está en juego no es solo tu suscripción

Esto no va solo de si te cobran el Apple One sin darte cuenta. Va de quién tiene el control de la continuidad digital: tú o el algoritmo.
Y también de cuántas trabas le queremos meter al usuario para «protegerlo», aunque a veces lo único que consiga es que se canse y se pire.

¿Queremos menos trampas o más comodidad?
¿Más derechos o más clics?
El Gobierno ya ha hecho su jugada. Ahora, la pelota está en el Congreso… y en tu criterio.

¿Tú qué prefieres: que te avisen cada mes o que no te den la turra y te lo cobren sin más?

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