Australia veta el software de Kaspersky por riesgos de seguridad y espionaje

El gobierno de Australia ha decidido prohibir el uso del software de seguridad de Kaspersky, alegando preocupaciones de seguridad nacional y el riesgo potencial de espionaje. La medida se suma a restricciones similares adoptadas por otros países occidentales en el contexto de la creciente tensión geopolítica con Rusia.
¿Por qué Australia ha prohibido Kaspersky?
El anuncio proviene del Departamento de Asuntos Internos de Australia, que ha señalado que el software de Kaspersky podría representar una amenaza para la infraestructura crítica del país. Si bien no se han presentado pruebas concretas de actividades maliciosas, la decisión se basa en el principio de precaución ante el posible acceso de actores estatales rusos a los datos de los usuarios.
El ministro de Seguridad Cibernética, Clare O’Neil, declaró que la prohibición es parte de una estrategia más amplia para proteger los sistemas gubernamentales y empresariales de posibles ataques cibernéticos vinculados a actores hostiles.
¿De dónde proviene realmente Kaspersky?
Kaspersky fue fundada en 1997 en Rusia por Eugene Kaspersky, un reconocido experto en ciberseguridad. Aunque la compañía tiene oficinas en más de 30 países y clientes en todo el mundo, su sede original está en Moscú. Sin embargo, en un intento por reducir las sospechas sobre su independencia, Kaspersky trasladó parte de su infraestructura clave a Suiza en 2018, incluyendo el procesamiento de datos de usuarios en Europa, EE.UU. y varios países asiáticos.
A pesar de este movimiento, la empresa sigue registrada legalmente en Rusia y opera bajo la legislación de ese país, lo que genera preocupaciones en los gobiernos occidentales sobre una posible influencia del Kremlin en sus operaciones.
El historial de sospechas contra Kaspersky
No es la primera vez que Kaspersky enfrenta restricciones por parte de gobiernos occidentales. En 2017, Estados Unidos prohibió el uso de su software en agencias gubernamentales, citando preocupaciones similares. En 2022, la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de EE.UU. designó a Kaspersky como una amenaza para la seguridad nacional.
En Europa, algunos países han seguido el mismo camino, con Alemania y el Reino Unido advirtiendo contra su uso en sectores críticos.
Respuesta de Kaspersky y el impacto en los usuarios
Kaspersky ha negado rotundamente cualquier vínculo con el gobierno ruso y ha calificado estas restricciones de «injustificadas y motivadas políticamente». La empresa ha defendido la transparencia de sus operaciones y ha asegurado que sus servidores están distribuidos globalmente para evitar la influencia de cualquier gobierno.
Sin embargo, la prohibición plantea dudas sobre el futuro de los usuarios australianos que utilizan Kaspersky en sus sistemas personales y corporativos. Aunque la prohibición se centra en entidades gubernamentales y sectores estratégicos, muchas empresas podrían optar por reemplazar este software para evitar riesgos regulatorios.
¿Qué alternativas tienen los usuarios en Australia?
Los usuarios que dependen de Kaspersky para su ciberseguridad tendrán que buscar alternativas en el mercado, como soluciones de empresas estadounidenses, europeas o asiáticas. Entre las opciones más recomendadas se encuentran Bitdefender, Norton, McAfee y Sophos, todas con certificaciones de seguridad de organismos independientes.
¿Estrategia de seguridad o guerra tecnológica?
La decisión de Australia refleja una tendencia global de desconfiar de empresas tecnológicas vinculadas a países considerados adversarios geopolíticos. Aunque no hay pruebas concluyentes de que Kaspersky participe en actividades de espionaje, el contexto político y la precaución en materia de ciberseguridad han pesado más que la evidencia concreta.
El veto australiano a Kaspersky podría marcar el inicio de nuevas restricciones en otros países, y refuerza la idea de que la ciberseguridad es ahora un campo de batalla clave en la geopolítica global.
