GrapheneOS se va de Francia: privacidad bajo sospecha

En un movimiento poco común pero muy revelador, GrapheneOS, uno de los sistemas operativos móviles más seguros del mundo, ha abandonado Francia.
¿Motivo? El mismo de siempre: miedo, ignorancia y criminalización de la privacidad.
La polémica: del anonimato al banquillo
Todo comenzó cuando la policía judicial francesa filtró un informe acusando a GrapheneOS de ser el sistema favorito de redes criminales para ocultar sus comunicaciones. Los medios hicieron el resto: titulares llamativos, cero contexto y una narrativa tóxica que vincula cifrado con crimen.
El mensaje implícito: si usas privacidad fuerte, algo ocultas.
La respuesta de GrapheneOS
Lejos de doblegarse, el equipo de GrapheneOS decidió tomar medidas drásticas:
- Retiraron todos sus servidores de Francia (alojados en OVHcloud).
- Migraron su infraestructura a Canadá, Alemania y EE. UU.
- Rotaron claves criptográficas y reforzaron protocolos de seguridad.
- Anunciaron que ningún miembro del equipo viajará ni operará desde Francia.
¿Y los usuarios franceses? El sistema sigue funcionando, pero sin soporte local. Bye bye comunidad.
Cifrado = delito, según algunos
Este caso pone sobre la mesa un viejo debate: ¿puede el cifrado seguir siendo legal si también lo usan los malos?
Según esa lógica absurda, también habría que ilegalizar cuchillos de cocina o coches rápidos. Pero ya sabemos que cuando el control está en juego, la razón estorba.
Lo que está en juego
Lo que está ocurriendo en Francia es preocupante:
- Se están demonizando herramientas de privacidad legítimas.
- Se está empujando a los desarrolladores a exiliarse digitalmente.
- Se está normalizando la idea de que el Estado debe tener siempre una puerta trasera.
Esto no va solo de un sistema operativo. Va de qué tipo de tecnología queremos: una que nos proteja, o una que nos vigile.
¿Y tú qué opinas? ¿Debe el software protegernos incluso cuando molesta al poder?
